¿Sabes qué es el código ictus?
agosto 14, 2018
¿Sabes qué es la terapia del biofeedback?
agosto 17, 2018

Sesión “Insuficiencia venosa en miembros inferiores”

Insuficiencia venosa crónica

El Dr. José Manuel González Yáñez, especialista en Angiología del Hospital San José de Querétaro, impartió la plática Insuficiencia venosa en miembros inferiores como parte de las sesiones académicas del nosocomio, donde explicó que alrededor del 67.8 por ciento de la población mexicana es propensa a sufrir este padecimiento.

Enfatizó que la Insuficiencia venosa en miembros inferiores, mejor conocidas como “várices” se presenta mayormente en mujeres (75.12 por ciento de ellas), sin embargo, agregó que los hombres no están exentos de ella, ya que la llegan a padecer hasta un 51.13 por ciento de ellos.

Insuficiencia venosa crónica

“La insuficiencia venosa crónica (IVC) –dijo- se define como una condición patológica del sistema venoso que se caracteriza por la incapacidad funcional adecuada del retorno sanguíneo debido a anormalidades de la pared venosa y valvular, que lleva a una obstrucción o reflujo sanguíneo en las venas”; por ello, explicó que de acuerdo con la Unión Internacional de Flebología, la IVC son los cambios producidos en las extremidades inferiores como resultado de la hipertensión venosa prolongada o sostenida.

Esta hipertensión venosa sostenida se puede reflejar en forma de varículas (pequeñas venas que se distinguen en la piel o sobresalen menos de 1 mm de ella), telangectacias (confluencia de varículas), venas reticulares, várices (venas que sobresalen notablemente de la piel, más de 4 mm), edema, pigmentación (color ocre) o daños visibles en la piel como engrosamiento, lipodermatoesclerosis y úlceras.

Antecedentes de la IVC

El Dr. José Manuel González señaló que esta enfermedad únicamente se presenta en humanos y que tiene mucho que ver con su evolución y posición para caminar, por lo que realmente existe desde los orígenes del hombre.

Indicó que los primeros tratamientos efectivos, debido a que anteriormente se creía que por medio de punciones se podrían corregir, inició en 1905, cuando se aplicaban con tratamientos de safenoextracción, en 1906 fleboextracción, las cuales se hacían en México desde 1908 y finalmente la safenectomía interna, procedimiento aún utilizado.

Causas fisiológicas de la IVC

El angiólogo comentó que la hipertensión venosa que causa la IVC se debe a que fallan las válvulas venosas, lo que provoca que muchas veces no retorne la sangre al corazón de manera debida, causando un reflujo sanguíneo.

Lo anterior, agregó, provoca la destrucción valvular (que produce las varículas o várices) por el consiguiente reflujo.

Para el caso de las mujeres, señaló que es frecuente que este padecimiento inicie desde que se da el pico hormonal, es decir, al iniciar la menstruación, por lo que si tiene antecedentes se debe hacer un adecuado seguimiento en caso de mostrar sintomatología.

En los hombres, explicó, este padecimiento está muy relacionado con la realización de ejercicios fuertes en el gimnasio o con la obesidad.

Etiología de la IVC

De acuerdo a estudios, la herencia es la principal causa de este padecimiento, debido a que existe una debilidad innata de la pared venosa, generando susceptibilidad de nacimiento a que fallen las válvulas; por ello, si un padre o madre tuvieron esta enfermedad, sus hijos tendrán el doble de propensión a padecerlas.

Agregó que existen factores ambientales que pueden producirlas, además de la carga hereditaria, por lo que son riesgos que se deben controlar para evitarlas como la obesidad, la edad, la carga de ocupación (si permanece la persona mucho tiempo sentado o de pie), sedentarismo o si existen antecedentes de trombosis venosa. Respecto al embarazo, dijo que por la misma situación de las mujeres que están en espera de un hijo, pueden manifestar este padecimiento, por lo que hay que brindarles un seguimiento adecuado a fin de evitarlo.

Clasificación de la IVC

Para fines de poder identificar el tipo y la causa de la Insuficiencia Venosa Crónica, existen 4 clasificaciones principales, cada una con sus subtipos, y estas principalmente son:

Clínica

Etiológica

Anatómica

Patológica

Siendo las dos primeras las dos más utilizadas, la clínica basada en los signos y síntomas, y la etiológica en las posibles causas.

Principales síntomas de la IVC

Dolor, el dato más frecuente de la IVC

En México los datos más frecuentes de la Insuficiencia Venosa Crónica son dolor (73 por ciento), sensación de pesadez (72 por ciento), hinchazón (63 por ciento) y ardor o sensación de quemazón.

Algunos, especialmente las mujeres, señalan sentir un disconfor estético, especialmente cuando ya son evidentes las varículas, telangectacias o várices.

Un diagnóstico adecuado

El Dr. González Yáñez comentó que para lograr el dato o identificación más precisos de que existe Insuficiencia Venosa Crónica, es por medio del ultrasonido, realizado con el paciente de pie, lo que permite hallar con mayor precisión el punto donde se da la mayor hipertensión venosa o donde están los patrones de reflujo venoso.

Aseveró que el éxito del tratamiento depende en gran manera de la correcta identificación del punto de fuga y de reentrada.

Tratamientos actuales de la IVC

El especialista en angiología explicó que son variados los tratamientos que existen para la insuficiencia Venosa Crónica, siendo estos sintomático y curativo.

El tratamiento sintomático tiene la finalidad de eliminar las molestias posibles por medio de medicamentos, vendajes o cremas; el curativo busca mejorar la salida venosa por medio de dos técnicas, clausurar las venas al lastimarles el endotelio a fin de que cicatricen o resecar la vena, lo que significa quitarla.

Entre la farmacología existente para eliminar la sintomatología se cuentan los flavonoides como la aspiridina, las saponinas o los medicamentos sintéticos como el diobesilato de calcio, uno de los más efectivos.

Explicó que muchos médicos llegan a recetar diuréticos, sin embargo estos no están indicados para la IVC, ya que son completamente inútiles al padecimiento; así como otros llegan a enviar la pentoxifilina, que es un vasodilatador que actúa a nivel arterial, por lo que no tiene efecto.

Algunos recomiendan el uso de la aspirina, pero este sólo ha demostrado mejorar la tasa de cicatrización tras un tratamiento curativo, por lo que no es ideal.

Como parte del tratamiento sintomático, el más recomendado es la terapia de compresión que ayuda a mejorar la circulación venosa, ayuda con el edema y la presión venosa ambulatoria; este por medio del uso de medias de presión adecuada:

  • De 8 a 15 mmHg de manera profiláctica para personas con antecedentes
  • Grado 1, es decir de 15 a 20 mmHg para las primeras apariciones del padecimiento
  • Grado 2 de 21 a 29 mmHg o grado 3 de 30 a 40 mmHg para casos más avanzados

Aclaró que estos están contraindicados en caso de insuficiencia arterial.

Otros tratamientos sintomáticos son los vendajes elásticos, polainas y las botas de compresión neumática.

Para atender la sintomatología, así como medida profiláctica, recomendó las medidas de higiene venosa que implican la reducción de peso, realizar ejercicios de bajo impacto (nadar, caminar o andar en bicicleta de manera ligera), levantar los pies de 15 a 20 cm al estar recostado por un tiempo y, tanto para hombres como para mujeres, calzado con tacón que va de los 3 a los 5 cm de altura.

Para el tratamiento curativo, mencionó que existen la escleroterapia, que se debe realizar en venas de la 1 a 6 mm, hayan ya sido operadas o no, que permite cicatrizar las venas, aunque puede tener complicaciones como la pigmentación, edema, equimosis o tromboflebitis.

Otros tratamientos curativos son la termocoagulacion, pero que puede provocar quemaduras en las venas y la zona que se trata, o la utilización del láser transdérmico, que ha mostrado un éxito de hasta el 97 por ciento y con menores complicaciones, aunque el dolor puede ser mucho durante la terapia.

Algunos más son la esclerosis por radiofrecuencia, la oclusión, la ablación por valor de agua, la cirugía endoscópica y la safenoexceresis, que es la más usada para venas mayores a 6 mm o trombosadas.

Agregó que existen también la crosectomía, los endopegamentos y el Clarivein, que están en boga pero debido a que tienen muy poco tiempo en uso, se deben utilizar con precaución.

Finalmente explicó que este padecimiento muchas veces, si bien no pasa inadvertido, no se le toma la importancia debida, pero que sus consecuencias pueden ser severas, ya que pueden derivar en:

  • Úlceras Flebostáticas (75 por ciento del total de las úlceras de las piernas)
  • Varicorragia
  • Trombosis venosas superficiales o profundas

Donde especialmente las dos últimas pueden derivar en un fallecimiento.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

 

Fuente: Enseñanza 

Compartir:
Español
 
A %d blogueros les gusta esto: